El macramé es el arte de crear tejidos usando nudos en lugar de agujas o ganchillos. Lo que hoy parece una tendencia moderna llena de colgantes boho en Instagram tiene en realidad siglos de historia.
Sus orígenes
La palabra macramé viene del árabe migramah, que significa fleco decorativo. Fue practicado por marineros árabes del siglo XIII que anudaban los extremos de sus velas durante los largos viajes. Con el tiempo llegó a Europa, se popularizó en el siglo XIX y hoy vive una nueva era de protagonismo.
¿Qué podés hacer con macramé?
La respuesta corta: muchísimo. Algunas ideas para empezar:
- Colgantes de pared — el clásico, pero también una pieza de arte real
- Portamacetas — funcionales y hermosas, perfectas para un balcón
- Posavasos — pequeños, rápidos de hacer y muy útiles
- Bijouterie — pulseras, collares y aretes con nudos finos
Los tres nudos básicos
No necesitás saber muchos nudos para empezar. Con estos tres podés hacer prácticamente cualquier proyecto inicial:
- Nudo alondra — para montar el hilo en una varilla o anillo
- Nudo cuadrado — el más versátil, forma el cuerpo de la mayoría de los proyectos
- Nudo espiral — variante del cuadrado que da una torsión natural al trabajo
Los materiales
El hilo más popular es el cordón de algodón natural de 3 o 5 mm. El algodón es fácil de trabajar, admite teñido y tiene ese aspecto natural que caracteriza al macramé moderno. Para colgar tus proyectos, una varilla de madera o un trozo de rama van perfecto.
Por dónde empezar
Te recomendamos empezar con un portamacetas pequeño: son proyectos rápidos (podés terminarlo en una tarde), usan pocos nudos y el resultado es siempre hermoso y funcional. Si querés aprender junto a otras, esperamos verte en uno de nuestros talleres.