Tejer es una de esas habilidades que parece difícil desde afuera, pero que una vez que le agarrás la mano, se vuelve casi adictiva. Si estás pensando en empezar y no sabés por dónde, esta guía es para vos.
¿Qué necesitás para empezar?
Lo básico es sorprendentemente simple: dos agujas y un ovillo de lana. Para principiantes, lo ideal es empezar con lana gruesa (número 5 o 6) y agujas acordes. La lana gruesa hace que los puntos se vean con más claridad y el avance se nota rápido, lo que es muy motivador al principio.
Materiales recomendados:
- Agujas de bambú o plástico (número 5 o 6)
- Lana mediana o gruesa en un color claro (los colores claros ayudan a ver los puntos)
- Tijeras y aguja de coser para los remates
Los dos puntos que necesitás saber
Todo el tejido a dos agujas parte de dos puntos básicos: el punto derecho y el punto revés. Con solo esos dos puntos podés hacer bufandas, almohadones y muchísimas cosas más.
Punto derecho: La aguja entra por el frente del punto, el hilo va por detrás, y sacás un nuevo punto hacia vos.
Punto revés: La aguja entra por detrás del punto, el hilo va por delante, y sacás el nuevo punto alejándolo de vos.
El primer proyecto: una bufanda
La bufanda es el clásico para principiantes y por algo es: es rectangular, no tiene formas complicadas y te da mucho tiempo de práctica para que los puntos se vuelvan automáticos. Empezá con 20 puntos en punto derecho y vas a ver cómo progresás con cada vuelta.
El consejo más importante
No te compares ni te apures. El tejido es un proceso. Los primeros puntos van a quedar irregulares, la tensión va a variar, y eso está perfecto. Con cada vuelta mejorás un poco.
Si te trabás, en la comunidad de Inspira Mujer siempre hay alguien con ganas de ayudar.